50 materias primas · secando
Ideas reales para aprovechar nuestros deshidratados, del desayuno al postre.
El champiñón seco concentra el doble de sabor: una crema restaurant-level con despensa de emergencia.
Húmeda y dulce gracias a la ciruela rehidratada — el postre que también aporta fibra.
La versión sana de la golosina: pura fruta concentrada, para la lonchera o la merienda del trabajo.
El sabor intenso de la fresa concentrada en tu batido post-entreno, sin saborizantes artificiales.
Granola dorada al sartén con piña, lechosa y cambur secos: desayuno o topping de yogurt para toda la semana.
Zanahoria, remolacha y zucchini crujientes: el picoteo salado que no sabotea la dieta.
Refresco natural sin azúcar: antioxidantes de la jamaica con el toque cítrico del jengibre. Perfecto para el calor.
Dulce natural + energía de la batata: una papilla completa para la merienda del bebé. Consulta siempre con tu pediatra.
Compota suave rehidratando fruta seca: sin azúcar añadida y con la fibra natural de la fruta. Consulta siempre con tu pediatra.
Más de 30 g de proteína por porción, cero neveras: el snack de los que entrenan en serio.
La mezcla clásica de gimnasio: carbohidratos de fruta seca + grasas buenas de maní y almendra. Energía sostenida sin ultraprocesados.
Desayuno energético en 10 minutos: la dulzura natural del mango seco sin una cucharada de azúcar añadida.